David Prowse (Bristol, Inglaterra, 1935) no es un nombre ni mucho menos recurrente en las enciclopedias de cine. Algo realmente curioso, si tenemos en cuenta que este intérprete británico le prestó su corpachón (mide más de 2 metros y en los años 70 pesaba cerca de 120 kilos) a uno de los personajes más icónicos de la Historia del Séptimo Arte: el malvado Lord Darth Vader, discípulo de Darth Sidious y Caballero Jedi arrojado al Lado Oscuro en la primera trilogía de ‘Star Wars’. Si bien es cierto que del elenco de la trilogía original tan solo Harrison Ford acabó por tener una carrera cinematográfica a la altura del éxito de ‘La Guerra de las Galaxias‘ (1977), ‘El Imperio contraataca‘ (1980) y ‘El Retorno del Jedi‘ (1983), Prowse ha sido el intérprete peor tratado, ya no sólo por el tiempo y la industria, sino incluso por George Lucas y su productora.

Prowse era ya un actor conocido en Inglaterra cuando en 1976 su agente le comunicó que un joven llamado George Lucas quería ofrecerle un papel para una película de ciencia-ficción que, ciertamente, no tenía mala pinta. Deportista de élite, había sido tres veces consecutivas campeón del Reino Unido de halterofilia en los años 60. Además, su papel de Hombre Verde en una campaña de seguridad vial que el gobierno inglés lanzó en 1975 le había convertido en un rostro familiar para los niños británicos. Años antes, había trabajado a las órdenes de Stanley Kubrick en ‘La Naranja Mecánica’, donde encarnaba a Julian, una especie de guardaespaldas de Mr. Alexander (Patrick Magee), el hombre al que Alex y sus drugos dejaban en silla de ruedas tras propinarle una brutal paliza en su propia mansión.

Aunque en una entrevista con El Mundo, el actor (que desde 2009 lucha contra un cáncer de próstata) afirmó que no tiene nada en contra de George Lucas, lo cierto es que la relación entre ambos ha sido del todo menos plácida. A Prowse no le sentó nada bien que no se le explicara durante el rodaje de ‘La Guerra de las Galaxias’ que no se utilizaría su voz, sino la de James Earl Jones, para hacer hablar a Darth Vader. Le parecía extraño que le hicieran recitar los diálogos con la máscara puesta, pues el sonido era lógicamente malo, pero Lucas le tranquilizó diciéndole que sus frases se grabarían a posteriori, sin explicarle que no sería él quien lo haría. Algo que, si tenemos en cuenta la opinión de Carrie Fisher, era del todo comprensible: la actriz cuenta que en el rodaje le apodaban Darth Farmer (‘granjero’) por su llamativo acento rural que despertaba de todo menos el pavor que debía generar la voz de Darth Vader. En todo caso, si Prowse pudo entender esta decisión, le costó bastante más aceptar que en ‘El Retorno del Jedi’ (1983) fuese el rostro de Sebastian Shaw, y no el suyo, el que viesen los fans de ‘Star Wars’ al descubrir quién se escondía tras la máscara de Darth Vader. Si tenemos en cuenta que durante las escenas de lucha de espadas, Prowse fue doblado por el especialista en esgrima Bob Anderson, debemos reflexionar sobre la verdadera relevancia del actor al dar vida al personaje. Aunque para James Earl Jones, no existe ninguna duda: “Yo fui simplemente un efecto especial. Lucas reconoció que en cuanto vio a David, supo que él era Darth Vader”.

En todo caso, el rifi-rafe entre Prowse y Lucasfilms se ha extendido hasta nuestros días. La productora le acusa de haber filtrado a la prensa que Darth Vader era el padre de Luke Skywalker antes del estreno de ‘El imperio contraataca’, la que Prowse define como su película favorita de la trilogía original. A George Lucas tampoco le sentó nada bien que el actor participase en el documental ‘The People Versus George Lucas’, que despotricase públicamente contra el nivel de la segunda trilogía de la saga o que haya ido aireando que, pese a que en su contrato se incluía un porcentaje de los beneficios de las tres primeras películas, jamás haya visto un euro por haber trabajado en ellas. Motivos que no justifican que Lucasfilms le prohibiese en 2010 su participación en una convención oficial de ‘Star Wars’. “No me preguntes el motivo, porque no lo sé”, explicaba Prowse a El Mundo, mientras que la productora se limitó a asegurar que el actor “había quemado demasiados puentes con Lucasfilms en los últimos años”.

Prowse, que prácticamente renunció a su carrera como intérprete tras ‘El retorno del Jedi’, es ahora reivindicado por dos directores españoles, Marcos Cabotá y Toni Bestard, que llevan tiempo gestando el documental ‘I’m Your Father‘. Un film que pretende descubrir al mundo quién vistió el traje negro de una de las figuras más emblemáticas del cine. La película tiene previsto su estreno en la próxima edición del Festival Abycine de Albacete, que se celebra entre el 23 de octubre y el 1 de noviembre.

Hace unos meses un medio británico aseguró que Prowse, que lleva casado más de 50 años y es padre de tres hijos, sufría demencia senil, algo que él mismo se encargó de desmentir: “Se me olvidan algunas cosas, pero es algo normal a mi edad”. Lo que esperemos que nadie olvide, tras ver ‘I’m Your Father’, es la enorme importancia que ha tenido David Prowse para el imaginario colectivo de nuestra sociedad.