1999 -Mientras el mundo friki esperaba con ansias la “nueva” Star Wars (y nos decepcionábamos con una lagartija llamada Jar Jar Binks), la revolución vino a manos de un par de hermanos relativamente desconocidos en Hollywood; los Wachowski.

Alimentados por grandes dosis de manga, cine de acción, ciencia ficción y comedia chatarra, Larry y Andy Wachowski crearon la película geek por excelencia del cambio de siglo. En “Matrix” (The Matrix, en inglés), una angustiada audiencia por el error del Y2K y demás temores milenarista, se encontró con la poco original – aunque notablemente actualizada- noción de que el mundo en el que vivimos es una mera ilusión (una simulación de computador, en términos wachowskianos) Mezclando creencias budistas e hindúes con secuencias de acción nunca antes vistas (¿’bullet-time’, alguien?) Matrix se convirtió en un fenómeno finimilenarista bien recibido por el público y la crítica. Las dos secuelas fueron un bodrio, pero el daño ya estaba hecho: una generación completa quedó atrapada en la Matriz.