15 minutos fueron todo lo que necesitó Mark Hamill para convencer a George Lucas de ser un protagonista de Star Wars. Mas en ese otoño de 1975, el joven actor no supo hasta semanas después que el rol de Luke Skywalker sería para él. Con el lanzamiento en septiembre de la trilogía clásica de La guerra de las galaxias, la prueba de cámara que le hicieron en blanco y negro será sin duda uno de los tesoros más cotizados por los aficionados de la saga. Incluso, ver parte de las audiciones a Kurt Russell o a William Kat denota la alta competencia que existía por obtener el papel del hijo de Darth Vader entre los jóvenes de Hollywood.

“Todavía puedo recordar que estaba en las pruebas con Harrison Ford, sentado en un sillón; se suponía que era la cabina del Halcón Milenario. Yo pensaba que su personaje era como Buck Rogers y a mi me tocaba ser el jovencìto que le hacía mancuerna; todavía no entendía muy bien de que se trataba ser un Skywalker” -comenta Hamill.

Si bien Hamill no comprendía del todo el papel, menos lo hacía Harrison Ford, a quien por tener 33 años se le advirtió que no podría tener ningún rol importante. De todas formas le pidieron que leyera los diálogos de Han Solo frente a los candidatos a Luke y a la princesa Leia. Afortunadamente, después de que Lucas vio miles de tomas con el desenfadado actor, no quedó la menos duda de haber encontrado a su pirata espacial.

“George tiene entre sus talentos un muy buen ojo para reclutar actores. El hace muy bien su trabajo para encontrar la persona correcta y no tener que afinarlo frente a las cámaras” -afirma Hamill, y continúa- “Pero lo que es un hecho es que entre los actores nos rascábamos la cabeza para descubrir el tono que le quería dar a la película, pues al principio no sabíamos si estábamos en un serial tipo Flash Gordon o en una sátira espacial a la Mel Brooks”.

Aunque Carrie Fisher, Hamill y Ford tenían que sacarle información a tirabuzón a Lucas, el director sabía que el carisma y química entre ellos sería una de sus armas para el éxito de Star Wars; así que los impulsó a ser ellos mismos todo el tiempo, señalándoles que se desenvolvieran lo más natural posible en este mundo de naves, sables de luz y criaturas interplanetarias que nunca se habían visto.

“Cuando finalmente pude leer todo el guión fue un momento maravilloso en mi vida, descubrí que la cinta estaba conformada por diferentes iconos extraídos de películas de piratas y de vaqueros, sin embargo el final era algo nunca visto. La gente dice que debí sorprenderme al momento de ver la primera proyección con todos los efectos especiales integrados; pero les respondo con un no rotundo, pues el guión de George estaba perfectamente detallado. No tenía duda de que había efectos excepcionales”.

Sobre sus coprotagonistas robots, R2D2 (Kenny Baker) y C3P0 (Anthony Daniels), el otrora granjero más famoso de la galaxia recuerda que en más de una ocasión quiso reírse de su fino humor, pero Lucas le prohibió rotundamente prestarles atención, pues se supone que eran comunes en la época como los tostadores o las licuadoras.

“Sentía que era maravilloso el humor entre estos 2 robots, pero George me dijo que yo debía estar concentrado en la princesa. Uno de mis momentos favoritos es cuando llego a rescatar a Leia en la Estrella de la Muerte y ella parece una adolescente en espera de que la lleven a la escuela. Esa escena se siente muy humana y real en medio de todo ese escenario armado de tecnología” -Hamill agrega con una amplia sonrisa- “En ese momento me enamoré de Carrie e idealizaba a Harrison y los robots me parecían chistosísimos”.

Mark Hamill - Carrie Fisher

Pero la pregunta es ¿Por qué fue elegido?

El actor dice saber que Lucas lo reclutó como Luke Skywalker por su aspecto inocente y sus ganas de luchar por un ideal.

“Supe de inmediato que Harrison tendría muchos aficionados, pues Han Solo podía cuestionar más y ser bravucón con todos los demás. A lo largo de las 3 películas hice algunas sugerencias para que Luke pudiera rozarse con el lado oscuro; lo importante es que a final de cuentas mi personaje tiene el viaje que todo héroe debe realizar y lo cumple satisfactoriamente”.

Hamill regaló a la historia del cine de ciencia ficción uno de los momentos más memorables de la trilogía, cuando en El imperio contraataca (1980), le tocó recibir la noticia de que el villano de la galaxia, Darth Vader, era nada más y nada menos que su padre.

Hasta el día del rodaje de la escena en donde Vader revela su identidad, todo teníamos en nuestro guión un diálogo que decía ‘¡Ben Kenobi es tu padre!’. Fue en esa mañana que Irvin Kershner [director de la cinta] me llevó fuera del set y me reveló que Darth [interpretado físicamente por David Prowse bajo la voz de James Earl Jones] era padre de Luke; me llevé un tremendo shock, igual que la audiencia cuando vio la película”.

El propio Kershner reveló haberle dicho a Prowse que su fomoso diálogo sería “Ben Kenobi mató a tu padre”. Se le instruyó a Hamill para que sólo reaccionara ante los movimientos del antagonista y no prestara atención al diálogo, pues en postproducción se agregaría la famosa voz con asma incluida. Tanto Kershner como Frank Oz [Yoda], reconocen que Hamill dio en más de una ocasión una actuación de ligas mayores al momento de reaccionar ante elementos que no estaban frente a él o ante impersonales muñecos de plástico.

David Prowse - Mark Hamill

El compromiso de Mark con la saga lo condujo a realizar más del 90% de sus escenas de peligro para darle más realismo al último jedi de la galaxia.

“Es sorprendente ver como Star Wars se clavó en el corazón de la cultura popular. Encontrar que un caricaturísta coloca el casco de Darth Vader a un político o escuchar a Los Simpsons, citar una y otra vez estas películas, es sorprendente y halagador” -concluye Hamill.

El actor sabe que ahora su carrera como histrión de doblaje lo ha llevado a integrarse más con los fans de la fantasía, a dale la voz a personajes como el Joker de Batman Beyond.

Siempre he amado el poder de la imaginación y puedo asegurarles que nunca dejaré de disfrutar estas películas, ni dejar mi trabajo tras esta maravillosa experiencia”.

Entrevista por Mario P. Székely, desde Los Ángeles, California, Septiembre 2004.