La película Kokuhaku (2010) o Confessions (en inglés) es un TREMENDO thriller psicológico japonés, dirigido magistralmente por Tetsuya Nakashima, quien basándose en un ensayo teatral logra este peliculón de suspenso que a ratos hace de lo horroroso algo sabrosamente artístico.

Kokuhaku narra la historia de Yuko Moriguchi, una profesora que (en su último día como docente) cuenta que 2 alumnos ahí presentes en el salón son los responsables de la muerte de su hija pequeña, Manami. A los cuales se refiere como alumnos “A” y “B”. Confesando, además, haber inyectado sangre de su marido muerto por VIH en los cartones de leche que los asesinos de su hija recién habían bebido.

La cinta se articula esencialmente en una serie de “confesiones”, a modo de monólogos, en donde se va reconstruyendo la historia según las diferentes perspectivas de los personajes involucrados y el interesante cruce de experiencias entre ellos, que a veces terminan en giros inesperados o cosas que complementan la narración.

La película muestra con arte la parte más cruda de la locura, la venganza, la frustración y la psicopatía más dura. Un epítome de la perturbación demencial basado en el rencor. Tal vez un poco más extensa e intrincada de lo rigurosamente necesario, pero en general una obra cerrada, con un guión original y muy bien logrado, una banda sonora adecuada la mayor parte del film, una bellísima dirección de arte, con tomas y planos muy interesantes y personajes muy bien interpretados. Mis elogios a los niños, que son en su mayoría los protagonistas de la película.

Si aún no la han visto, véanla, posiblemente les haga sentir esa incómoda sensación de que estás apunto de saber algo aún más perturbador y que hay algo aún no resuelto. No solo es la historia, sino, el modo en que se cuenta.

La película ganó los premios a la Mejor Película, Mejor Director, Mejor Guion y Mejor Editor en la 34ª edición de los premios de la academia de cine Japones.

Aquí les dejo el trailer para que le den una mirada.